Antes que todo, debes saber cómo identificar a las personas tóxicas…
¿Cómo puedes identificar a las personas tóxicas? A continuación, te mostramos 5 claves:
-Existen personas que son medicinales para tu estado de ánimo porque te sientes bien cuando estás en su compañía. Experimentas la sensación opuesta cuando estás cerca de alguien con quien la relación no fluye ni avanza en positivo, por mucho que pones de tu parte. Si la complejidad y la dificultad constituyen la esencia de ese vínculo, seguramente te encuentras ante una persona tóxica.
-Poca capacidad de autocrítica. Observamos que esa persona tiene la tendencia de responsabilizar a las circunstancias externas o a los demás de cuestiones de las que debería hacerse responsable a nivel individual, otra de las características de las personas tóxicas.
-El discurso recurrente de la queja. De hecho, consideramos que esta es una de las características que define su comportamiento. Algo habitual en las personas tóxicas.
-Te sientes mal. La reflexión sobre cómo te sientes cuando estás cerca de esa persona ocupa parte de tu tiempo, especialmente, si se trata de alguien cercano a ti con quien coincides de manera frecuente. Es posible que hayas hablado sobre el tema con alguien de confianza. Y esta sensación se intensifica después de un encuentro reciente.
-Condicionas tu comportamiento y tu respuesta cuando estás con esa persona tóxica con el fin de evitar ciertas situaciones que crees que pueden desagradar a tu interlocutor.
Estas son algunas de las características que puedes observar en una persona con comportamientos tóxicos.

¿Cómo alejarse de personas tóxicas? 6 consejos
Puede ocurrir que si te encuentras en esta situación hayas tomado la decisión de distanciarte de esa persona. Pero ¿cómo alejarse de personas tóxicas? A continuación ofrecemos 6 consejos:
Reduce el contacto de manera gradual: puede que el cambio en el vínculo no dependa de cortar el lazo completamente sino de reducir la frecuencia en los planes y las conversaciones con esa persona. Es decir, reduce el tiempo que compartes a nivel presencial. Reduce el contacto a lo esencial: puede ocurrir que cada día coincidas con esa persona en la oficina. En ese caso, centra tu atención en tratar, principalmente, aquellas cuestiones que forman parte del trabajo en equipo.
Planes de grupo: Si tienes otros amigos en común con esa persona, también puedes organizar encuentros en compañía de los demás en lugar de centrar la actividad en un plan para dos.
Distancia interior: A veces, el principal cambio parte de la propia libertad interior de quien aprende que no puede hacerse responsable de la felicidad ajena o del cambio en el otro. Pero tú sí puedes cambiar el modo en el que te posicionas ante esta situación.
Toma una decisión definitiva: Si sientes que la distancia es lo mejor para ti y para esa persona ya que esta relación no os aporta crecimiento, puedes dar el paso de dejar de alimentar esta historia. Antes de que llegue ese momento, también puedes valorar la posibilidad de mantener una conversación. Aunque te cueste creerlo, puede que no sea consciente de cómo te hace sentir. A través de tus palabras puedes mostrarle esta información.
Cuídate: Por ejemplo, establece límites siendo coherente con aquello que quieres, no solo en tus palabras, sino también con tus hechos. Esta coherencia transmite un mensaje más claro al otro.Contextualiza la situación: Lejos de llevarte esta situación al plano personal intenta ponerla en perspectiva. Esa persona convive con sus propias dificultades. La comprensión puede aportar luz en las relaciones personales. Practica esta comprensión pero también confía en tu criterio para no justificar determinados comportamientos.








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