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¿Por qué he decidido no ser mamá?  

Young woman wearing printed collared shirt and spectacles keeping hand on chin and looking away while standing near window

En México, tener treinta y tantos años y no estar casada ni con hijos implica aventurarse a toda una serie de comentarios por parte de familiares, amigos y la sociedad en general.

¿La razón? Esperan que una mujer se convierta en madre antes de los 30, justo como lo hacían los abuelos, porque consideran que “eso es lo que se debe hacer para ser feliz”.

Si te pasas tantito de los treinta años, ¡cuidado!, que serás apuntada para el bombardeo de preguntas como: “¿Ya te vas a casar?” “¿Para cuándo los hijos?”, “Tan bonita y tan solita”, “Si no tienes hijos quién te va a cuidar cuando seas mayor?” 

¡Esto es real! Aún hay personas que creen que la felicidad en la vida de una mujer se basa en únicamente casarse y tener hijos. Triste, pero cierto.

Claro que esto no pasa en todos los círculos, pero quizá si creciste en un ambiente bastante tradicional, sí.

Para mí esto es gracioso y de cierta manera algo confuso porque por un lado están los que critican a las mujeres por ser mamás jóvenes y por otro lado están los que critican a las que no son mamás.

¿Por qué he decidido no ser mamá?

Para mí, la maternidad debe ser completamente consciente. No se trata sólo de pensar en que “un hijo me va a ser feliz toda la vida.”

Tengo amigas con las que he platicado y que aún no son mamás (porque la mayoría de mis amigas fueron mamás a los 15 o 17 años), que me han dicho cosas como: “Quiero ser mamá para descubrir qué es el amor y la felicidad”.

Sí entiendo que algunas mamás hayan descubierto el amor verdadero e incondicional con un hijo, lo cuál me parece algo hermoso, pero de cierta manera siento algo egoísta decidir traer a este mundo a un niño que no sabe lo que le espera, simplemente porque yo quiero buscar mi felicidad en él.

No sé si me expliqué, pero lo que quiero decir es que, para mí, la maternidad debe decidirse de una forma más consciente, más allá de simplemente los sentimientos o emociones.

¿Qué quiero decir con esto? Existen estadísticas aterradoras acerca de cómo el ser humano no sólo se ha encargado de acabarse el medio ambiente, sino también se ha encargado de crear una sociedad no apta para un bebé inocente que a largo plazo entrará en el mismo círculo vicioso, es decir, falta de educación, valores o mala economía; sin olvidar mencionar las cosas horribles que existen como secuestros, robos, corrupción, impunidad, etc.

Si pensara: “ok, quiero ser mamá”, sinceramente pensaría antes en qué país quiero que crezca ese bebé. ¿Es un país apto y seguro?, ¿tendré el suficiente dinero para darle una vida digna?, ¿los valores con los que quiero que crezca estarán ahí en la sociedad en donde estoy? ¿quiero ayudar a mejorar el medio ambiente o lo dejo de lado?

Estas preguntas son simplemente para un posible sí y he encontrado que las respuestas a estas preguntas no me gustan nada. Por lo tanto, decidí mejor no ser mamá.

Y no todo se basa en mi forma de ver las cosas, pues habrá personas que opinan diferente a mí y es válido; simplemente me baso no sólo en lo que busco para el mundo en el que vivo, sino también en las pruebas y estadísticas que he visto a lo largo del tiempo que dejan muy claro que tener hijos no es cualquier cosa y no se debe decidir de la noche a la mañana.

Fuente: melodijolola 

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Diario Pinky

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